
En un comunicado de la compañía, Reality Labs explicó que para el desarrollo de este guante están aplicando diversas tecnologías como la ciencia de la percepción y robótica blanda.
Esta última se basa en inteligencia artificial que permite comprender tanto la ubicación en la mano como las características del objeto, ya sea textura, peso o rigidez con las que el usuario entrará en contacto, durante su inmersión en el metaverso.
En resumen, se trata de unos guantes construidos con unas membranas con pequeños tubos que se llenan y vacían de aire; de esta manera, las membranas que rodean la yema de los dedos se llenan y vacían dando la sensación de que se está tocando algo hacia arriba y hacia abajo.
Pero para conseguir sensaciones más trabajadas, el responsable de Reality Labs de Meta, Sean Keller, señaló que es necesario que estos guantes tengan más membranas y hasta 10 veces más tubos.
De acuerdo con Keller, aunque la tecnología ya existe todavía se encuentra en una fase experimental, por lo que el guante háptico no complementará a las gafas de realidad virtual en un periodo próximo.
Además, los científicos no basan todas sus esperanzas en dichos guantes, pues también han estado experimentando con la electromiografía, una tecnología que se usa en el diagnóstico clínico y que es capaz de hacer lecturas de la actividad eléctrica de los músculos y neuronas.
Otra posibilidad para tocar el multiverso podrían ser unas bandas con tecnología EMG que se coloquen alrededor de las muñecas y que sean capaces de interpretar e inferir los movimientos de las manos de sus usuarios.
